INTRODUCCIÓN EDITORIAL.
Este texto forma parte de Proud to Evolve, la serie editorial de Colectivo23 donde cinco líderes LGBTIQ+ del listado 41+1 de Expansión 2025 escriben sobre autenticidad y futuro del trabajo.
Erick Jaramillo es Head of Ops Defense en Nubank México.
Esta es su voz y su experiencia.
El costo del clóset corporativo
Creo que lo primero es reconocer algo importante: ser una persona LGBTIQ+ en un entorno corporativo muchas veces implica una carga adicional que no siempre es visible. Desafíos como decidir cuándo ser auténtico, cómo navegar ciertas conversaciones o cómo manejar sesgos requieren un nivel alto de resiliencia e inteligencia emocional.
Durante años aprendí a hablar con un lenguaje neutro. No por inclusión esa palabra aún no era tendencia en las juntas directivas sino por necesidad. Por la necesidad de esconder que la persona que amaba era un hombre. Por la necesidad de no ser juzgado.
Aprendí a decir "salimos al cine", "le quiero". Todas mis referencias a la vida en pareja carecían de género; era tan cuidadoso que evitaba incluso decir "mi pareja". Aprendí a pausar medio segundo antes de responder qué había hecho el fin de semana, y a calibrar los lugares que mencionaba. Aprendí, incluso, a colocar en mi escritorio una fotografía con un grupo de amigos elegida cuidadosamente porque él aparecía ahí para poder verle todos los días sin tener que dar ninguna explicación.
Ese es el costo del clóset corporativo. No es solo el agotamiento de la doble vida.
Es el costo cognitivo de cada conversación calculada, de cada reunión donde una parte de ti está administrando el riesgo de ser descubierto en lugar de estar presente. Es el talento que se pierde, la energía que se desvía, la persona que nunca llega a su potencial completo porque destina una parte de sí misma a desaparecer.
Autenticidad y contexto: no son opuestos
También se trata de encontrar un balance entre autenticidad y contexto. No es dejar de ser tú, sino decidir cómo y cuándo mostrarte de una forma que te permita construir confianza, influencia y credibilidad.
Y aquí es donde esto se conecta directamente con el negocio: sabemos que la seguridad psicológica es el principal driver de los equipos de alto desempeño, porque impacta la innovación, la colaboración y la motivación. Cuando las personas no se sienten seguras, perdemos ideas, perdemos talento, perdemos potencial, y eso impacta directamente los resultados de la compañía.
La resiliencia no debería ser solo tarea individual
Pero también es importante decir algo: la resiliencia no debería ser solo responsabilidad de la persona. Las organizaciones y los líderes tienen un rol fundamental en crear entornos donde esa resiliencia no esté constantemente puesta a prueba, porque al final la evidencia es clara: cuando las personas pueden ser auténticas, no solo se sienten mejor, las organizaciones son más innovadoras, más colaborativas y mucho más exitosas.
La resiliencia es una fortaleza, pero el verdadero objetivo como líderes es crear entornos donde las personas no tengan que usarla para esconder quiénes son.
Siempre sé tú mismo, siempre mantén la calma, y ayuda a educar a las organizaciones y a tus compañeros que no piensan igual.



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